El parque de Navarino

El parque de Navarino está situado en una manzana entre las calles Harilaou Trikoupi, Navarino y Zoodoju Pigis, en la zona de Exarchia, en Atenas. Dicha parcela, propiedad de la Cámara Técnica de Grecia (C.T.G.), fue ofrecida al municipio de Atenas en 1990 para convertirse en una plaza a cambio de una licencia para trasladar su edificabilidad a una propiedad de la C.T.G. en Maroussi. Debido a los retrasos y a los cambios que se produjeron en el código urbano de aquella época, el intercambio no se materializó, con la consecuencia de que el solar se alquilara como parking durante muchos años.
El 7 de marzo de 2009, la Iniciativa de Residentes de Exarchia, el colectivo político «Nosotros, aquí y ahora, para todos nosotros», vecinos, compañeras y compañeros, así como cientos de personas de otros barrios de Atenas llenos de iniciativa, organizaron una manifestación durante la cual ocuparon con firmeza y cohesión la parcela. Todos y todas hicieron que la necesidad social se hiciera acción, es decir, que el aparcamiento se convirtiera en parque! La proporción de parques públicos por habitante, en Atenas, es la más baja de toda Europa… Los ciudadanos rompieron el asfalto con compresores y picos, removieron parte de la tierra árida que se encontraba bajo el asfalto, trajeron camiones con tierra, plantaron árboles, arbustos y otras plantas. El parque nació y continúa creándose hasta el día de hoy.
Las élites que poseen el poder en Grecia, a menudo ponen en marcha procedimientos con los cuales procuran prohibir o controlar el comportamiento de las personas de este lugar, puesto que ellas usualmente no siguen las costumbres del «homo consumidoris». Esto se esfuerzan por conseguirlo mediante la privatización de los espacios públicos abiertos, con la criminalización de los inmigrantes y de los pobres y con la persuasión hacia la disciplina de los colectivos más insumisos. El Parque ocupado de Navarino emerge como un vacío dentro de los laberintos urbanos, como un lugar de alivio de la cargada atmósfera de la ciudad, como un respiro frente a los muros de hormigón o como un oasis de vegetación dentro del desierto urbano. Aspira a ser un jardín autogestionado del barrio donde se crean oportunidades para albergar parte de la vida social de los habitantes, eliminando paralelamente los estereotipos de las edades diferentes, orígenes, nivel de estudios y situación económica o social. Se trata de un organismo vivo más allá del la lógica del beneficio y de la propiedad, un lugar de paseo y juego, de comunicación y reflexión, de deporte y creatividad.

El papel bioclimático del parque autogestionado de Navarino es muy importante para la mejora del microclima y romper la monotonía del paisaje urbano. Introduce la naturaleza en la ciudad incrementando el número de sitios de alta vegetación, restaurando la vitalidad de la anteriormente cementada tierra urbana y ayudando al cierre del ciclo del metabolismo urbano a través de la gestión del agua, la energía y la materia. Un ecosistema nunca es estático, siempre cambia y evoluciona mediante procesos físicos, biológicos, químicos y sociales que se establecen, con los cuales se consigue la presencia de la biocomunidad y el hábitat/biotopo que lo caracterizan. Igualmente, la biodiversidad del ecosistema de este parque evoluciona y se enriquece con el paso del tiempo. La rica biodiversidad de seres políticos involucrados en la intervención contra la comprensión sistémica de cómo se determina el espacio libre es indicativa de la existencia de una comunidad y un proceso que pueden servir como modelo accesible y reproducible. Es un ejemplo para su aplicación en la difícil búsqueda de la ciudad sostenible. El parque de Navarino, como jardín comunitario del barrio, produce un efecto catalizador en el medio natural y en la calidad de vida y sustancia los movimientos hacia la justicia ambiental y la ciudad sostenible, dos factores con un impacto muy significativo en las vidas de los pobres. Potencialmente, las vías de la naturaleza dentro del tejido urbano es necesario que se crucen en nuevos parques; allí desembocarán y desde allí comenzarán nuevas rutas.